La Torre de Estrada – “Una joya medieval donde viven los maquis”

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Desde el 28 de julio hasta el mes de noviembre de 2017, el conjunto medieval defensivo de la Torre de Estrada y su exposición permanente sobre los “Maquis, realidad y leyenda” permanecerán abiertos al público de forma totalmente gratuita, de martes a domingo en horario de mañana (de 9:00 h. a 15:30 h. y los domingos de 10:00 h. a 14:00 h.)

Situada en uno de los 14 pueblos que componen el municipio de Val de San Vicente, junto a un camino que comunicaba el puerto de la Villa de San Vicente de la Barquera con el Valle del Nansa y los caminos que llevaban hacia Liébana y Castilla, encontramos uno de los más bellos y singulares conjuntos medievales de Cantabria, formado por una torre defensiva, la Torre de Estrada, y una ermita, cuya advocación es a San Bartolomé, todo ello rodeado por una pequeña muralla que crea en su interior un acogedor patio de armas desde el que se accede a todos los edificios.

La torre tiene su origen en el siglo VIII, fue reconstruida de nuevo en el siglo XII, y ha sido rehabilitada en 2005. Tiene planta cuadrada y se eleva aprovechando la orografía desigual del relieve del terreno, como bien nos cuenta el antiguo lema de la familia: 

Yo soy la Torre de Estrada / fundada sobre este peñasco / más antigua en la montaña / que la casa de Velasco / y al rey no le debo nada”.

Sus muros de mampostería sin sillar en los esquinales, junto a su forma de cuadrilátero irregular o de pirámide truncada, nos indican su antigüedad y nos recuerda a la cercana Torre de Noriega, también del siglo XII, en el vecino municipio asturiano de Ribadedeva, que perteneció al señorío de la Casa de Estrada.

En origen la torre sería ligeramente más alta, disponiendo de tres pisos, encontrándose el ultimo rematado por almenas, desde donde se realizaba su defensa y la vigilancia sobre todo el territorio circundante y sobre el camino que custodia, cuya importancia aporta el nombre al enclave, ya que Estrada proviene de la palabra latina strata, que significa camino o calzada.

Al interior de la Torre de Estrada se accede por su lado este, a través de una escalinata de piedra que parte del patio de armas y que en origen fue exenta. Y, en su interior se ha instalado la exposición permanente “Maquis, realidad y leyenda”, la cual pretende ser un centro temático sobre la posguerra civil española mediante la recuperación del legado directo de sus protagonistas. En la exposición se muestra, a través de grandes paneles y fotografías, un recorrido por el contexto histórico en el que surgió este movimiento guerrillero contra el franquismo, entre las fechas 1937  y 1957. Mientras en la capilla se ofrece el audiovisual “Voces de una lucha olvidada” en el que se recogen testimonios de algunos de aquellos hombres, que formaron parte de aquel movimiento de la resistencia antifranquista y que algunos aún permanecen vivos.

La ermita o capilla señorial de San Bartolomé es posterior, del siglo XIII, y es un claro ejemplo de un estilo en transición entre el románico y el gótico, de lo cual son ejemplo tanto su interior como su exterior. En el exterior, cubierto por un pórtico que se sitúa sobre un espacio anexo que haría función de sacristía, nos encontramos con una preciosa fachada cuya cornisa se ve rematada con un friso acanalado y con canecillos con toscas decoraciones iconográficas de animales y personas, entre las que nos encontramos con una rana, al igual que en la fachada de la Universidad de Salamanca.

Los símbolos que aparecen representados en los canecillos junto a la llamativa rana, que incluyen entre otros un tonel, un hombre montando a caballo u otro tocando la trompeta. Todo ello unido a una representación de la Cruz de Jerusalén, que aparece junto a la puerta de acceso, han hecho pensar a algunos estudioso en una cierta relación de este linaje con los templarios y con la masonería.

Por otro lado, la puerta de acceso a la capilla de San Bartolomé, sería el claro ejemplo de la transición hacia el gótico, presentando un arco ojival o apuntado, sobre el que se recogen, protegidos por una fina moldura, los escudos de la familia y entre ambos, se sitúa un crismón o representación del cristograma o monograma de Cristo, que simbolizaría la unión entre las letras griegas que dan origen al nombre. También, este símbolo es asociado a la representación del sol realizado por las culturas celtas y el paganismo, de las cuales se nutre el cristianismo en sus orígenes.

El escudo del linaje de la Casa de Estrada se sitúa a la derecha de dicho crismón, y presenta un águila explayada, icono que ha suscitado mucho debate entre historiadores, no faltando opiniones y leyendas que pretenden remontarlo a épocas sospechosamente remotas o hacerlos descender de grandes dinastías europeas, como es el caso del blasón que recogió Tirso de Avilés en el siglo XVI: 

El gótico de Alemania / primo del emperador / el águila trajo a España / que en campo de oro se baña / siendo negro su color”.

En relación a este emblema, surge una leyenda genealógica que pretende asociar el origen de la Casa de Estrada con Grimoaldo de Brabante y Estralen, sobrino de Carlos Martel (fundador de la dinastía carolingia y quién paró a los musulmanes en la batalla de Poitiers en el 732). Huyendo de su tío, el tal Grimoaldo vino a refugiarse a Hispania y a ponerse al servicio de Don Pelayo, convirtiéndose en el fundador del linaje.

Otra de las leyendas que hablan del origen del águila nos dice que, en el año 1188, uno de los miembros del linaje acudió comisionado a las capitulaciones matrimoniales entre Berenguela de Castilla, hija del Alfonso VIII, y Conrado, hijo del emperador germánico Felipe I Barbarroja, permitiéndole este último traer este icono a su vuelta a España.

Pero, lo más probable, es que el águila sea el icono parlante del señorío que tenían hacia Aguilar de Campoo, ya que el apellido que ostentaba la titularidad del Señorío del Coto de Estrada, es un apellido compuesto, Duque de Estrada, el primero proveniente del norte de Palencia y el segundo de las Asturias de Santillana.

Mientras, el otro escudo daría muestra de la unión matrimonial entre Elvira de Ceballos y  Fernán García Duque, fallecido en la batalla de Araviana en 1359 que enfrentó a los ejércitos de Pedro I de Castilla y al grupo de caballeros liderados por Enrique de Trastámara y el infante Tello que respaldaban a Pedro IV de Aragón. Por este motivo, se cree fueron colocados con posterioridad.

Nos encontramos, por tanto, ante un lugar excepcional que aún hoy en día recuerda al visitante el esplendor de la historia de Val de San Vicente durante la Edad Media. Y, que además, cuenta con una interesantísima exposición permanente que pretende recordar esa parte de la historia reciente, que muchas veces no se conoce lo suficiente y viene bien que sea recordara, ya que nos ayudará a comprender mejor el presente, teniendo en cuenta los errores del pasado.

 

José Francisco Torre Lombilla

Bibliografía
  • CELIS, C. et. al. (2000) Guía de los Recursos Naturales y Artísticos de Val de San Vicente, Ayuntamiento de Val de San Vicente.
  • ORTIZ REAL, J. (1998) Patrimonio histórico artístico de Val de San Vicente, Ayuntamiento de Val de San Vicente y Grupo de Acción Local Saja-Nansa.
  • ORTIZ REAL, J. (1998) La Torre de Estrada. Memoria histórica, Ayuntamiento de Val de San Vicente y Grupo de Acción Local Saja-Nansa.
  • «Ayuntamiento de Val de San Vicente - Patrimonio». Accedido 2 de agosto de 2017. http://www.aytovaldesanvicente.es/index.php?option=com_wrapper&Itemid=48.

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